Canvas redondo. Qué versión os gusta más: ¿con el álbum o con el banquito?

Hola chicas, hoy os traigo una entrada para el equipo de Las Casitas de Papel. Un canvas alterado al más puro estilo mixed media que me tiene loca.

Inspiración libre basada en los conocimientos aprendidos en un curso internacional que estoy haciendo on line, y el taller que hizo Ruth en Sitges al que no pude asistir (estaba al lado en otro…jjjj). Cuando vi el kit que había preparado me enamoré, así que le pedí que por favor me lo regalara…(qué jeta tengo…jjj)  La caja del kit es una pasada, la tengo guardada esperando otra ocasión…Pero del marco no me pude resistir, es una chulada y lo tuve claro una vez que tuve el canvas redondo en la mano. Yo ya me he pillado varios antes de que se agoten no me los vayáis a quitar, jjj. Lo tenéis a la venta en las casitas, junto a todo el material que he utilizado y que os lo paso en el making of.

Quise crear profundidad agujerando el canvas y añadiéndole una cajita por la parte de atrás, ya sabéis mi obsesión por las cajas.  Una vez que lo tenía hecho, empezaron mis dudas, ¿qué pongo dentro? Ya estaba roto y no sabía si me había equivocado rajándolo !! Bufff, menudo lío en el que me había metido, no lo tenía claro.  Así que por un lado hice un albumcito con los papeles de 7dots y por otro lado metí una monería de banco que tenía. He dejado todo sin pegar para que la propietaria elija, la opción que más le guste, yo lo entrego con ambas opciones.

Otro contratiempo con el que me encontré fue que al darle la profundidad con la cajita,  me encontré con el problema de que no “calzaba” bien, así que le puse las “alzas” para su estabilidad.  Imaginación al poder y como no se verá, solo  lo sabemos nosotras, jjj.

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Como veis el mixed media trae muchos quebraderos de cabeza, jjj pero en nuestra cabecita está el ir resolviéndolos como si de un puzzle se tratara. Supongo que por eso me gusta tanto, todo trabajo nos supone un reto en sí mismo, que empiezas y que no sabes cómo acabará.

Espero que os guste tanto como a mi. Yo me lo he pasado pipa creándolo. Me encanta el resultado.

 

Os dejo con el makingof con los materiales que he utilizado.

La formación, esa combinación perfecta entre dos bienes limitados: tiempo y dinero.

Las que me conocéis sabéis que soy una obsesiva de la formación. Seguramente este rasgo de mi personalidad, viene de mi deformación profesional, tengo que andar todo el día estudiando y actualizándome, porque me cambian las leyes cada dos por tres. Así que, qué le voy a hacer, encima me gusta estudiar y aprender.

Cuando empecé andaba muy perdida. Se me hacía un mundo el scrap, no sabía por dónde tirar, dónde acudir, a quién preguntar. Así que a finales de 2015 decidí empezar a formarme, y tenía claro que me desplazaría donde estuvieran los talleres, más que nada que a mi casa no iban a venir, y que en Zaragoza se imparten muy, muy poquitos. El no vivir en Barcelona o Madrid que es donde principalmente se imparten, limita mucho la cosa.

Ahí va lo que me gustaría compartir, que tengo un rollo…

  1. Fórmate siempre con las mejores, ni lo dudes, valga lo que valga, cueste lo que cueste. Más vale un buen curso que tres malos. Y no, no hay que ir a todos los cursos. Sí que es verdad que hay veces que vamos por socializar. Todas nos conocemos por las redes y hay gente que te apetece conocer en persona. Y si tienes cuadrilla escrapera, es un motivo como otro para poder quedar y compartir, risas, confidencias y conocimientos.
  2. Busca siempre cuáles son tus puntos fuertes, qué se te da bien por naturaleza y fórmate en ello. Me explico: si a mí se me da mal el lettering, por ejemplo, ¿para qué voy a ir a cien cursos? Para mí, no tiene sentido perder el tiempo. Voy a formarme en lo que se me da bien y me gusta para luego poder explorar y llevarlo a mi terreno.
  3. Sí, hay cursos que no son de tu “estilo”, pero si son buenos, ¿por qué no ir? Lo bien hecho siempre estará bien hecho, te guste o no. Y chicas: ¡de todo se aprende!
  4. Si tienes dudas de a qué cursos asistir, pregunta a las personas que sigas, si ellas te conocen a ti, sabrán orientarte. Y aunque no te conozcan te sorprenderán por su amabilidad y generosidad cuando les pidas consejo.
  5. Si tienes que desplazarte, como es mi caso, combínala con turismo. Si tienes la suerte de tener pareja/familia que te seguirían al fin del mundo, ¡aprovecha!: escapada romántica o familiar. Siempre está el “cariño, qué te parece un fin de semana en ¿? Hace mucho que no vamos…”
  6. Concentra tu formación en los mejores eventos. Ejemplo: si vas a ir a la feria de Sitges, aprovéchate de que las mejores talleristas estarán ahí, todas juntas. Yo tengo que reconocer que en Sitges me pasé de hacer talleres. Pero tenía claro que iba a concentrar mi tiempo y mis recursos haciendo los talleres que llevaba tiempo con ganas de hacer, y sinceramente no me arrepiento. Aunque al próximo año me lo tomaré con más calma porque me faltó tiempo de calidad para estar con las amigas escraperas y hacer nuevos contactos.
  7. Desplazamiento y manutención: El AVE es caro, sí es caro y eso de los billetes a 25€, pues lo he intentado por dos veces y para mí, que es un bulo popular… jjjj Pero hay alternativas, bus o coche. Quizás conozcas alguna chica por la redes de tu entorno geográfico y decidáis compartir gastos de coche. En cuanto al alojamiento, si te has creado tu cuadrilla escrapera y te desplazas a su ciudad, te abrirán sus casas de par en par. Sí, así somos en este mundillo, ¿acaso tú no lo harías? Y si no, siempre está la opción de pensiones, residencias de estudiantes, albergues, etc.
  8. Ayuda e interactúa en los cursos. Pide ayuda y dala. Sé educada, ya sabéis aquello del gracias y el por favor. Si no está a tu alcance el material no estés continuamente pidiéndolo, levántate y cógelo tú. No te estés continuamente quejando, le estás amargando el curso a la de al lado. Sí, todas nos emocionamos cuando vamos a cursos con amigas, pero no está de más conocer a gente nueva, no creemos una secta.
  9. Después de los talleres, hay que practicar, practicar y practicar. Sí, porque las cosas no se aprenden por ciencia infusa. Así que es mejor que tomes un tiempo entre un taller y otro para poder practicar lo aprendido y llevarlo a tu terreno.
  10. Si te ha gustado el curso que has recibido, compártalo en tus redes. Seguro que a la tallerista le encanta y ya sabéis aquello de “es de bien nacidos ser agradecidos”.
  11. No te vayas de ningún taller con dudas, la tallerista está ahí para ayudarte. No sé por qué cuando no entendemos algo, le preguntamos a la de al lado, yo la primera. Pero ¿por qué no le preguntamos a la tallerista? Nadie conoce su proyecto mejor que ella y las técnicas que ha utilizado. Y lo mismo cuando te vayas a casa, si lo practicas y no te sale… ponte en contacto con ella, seguro que te ayuda de mil amores.
  12. No te apropies del trabajo de otras. Detrás de todo lo que vemos de nuestras talleristas preferidas, hay muchas horas de formación, búsqueda, ensayos, pruebas, etc. Así que creo que si realizas algún trabajo después del taller con las técnicas aprendidas, no está de más que lo nombres. ¿A ti no te gustaría que lo hicieran?
  13. No nos olvidemos de los cursos on-line, este es mi nuevo descubrimiento y estoy encantada. Hay una gran comunidad internacional con un nivel altísimo. Si no sabes inglés, lo tienes peor, porque casi todos los cursos están en inglés. Pero si sabes un poquito. YouTube tiene una opción para subtitular, así que podrías parar e ir traduciendo. ¡No os imagináis cuánto inglés se aprende! También si tenéis una actitud proactiva, aprovecha para aprender inglés.  También se puede participar en los grupos que se crean y no pasa nada si os equivocáis. La mayoría de las chicas que están ahí no son nativas, así que es posible que vuestro nivel no sea tan malo como pensáis.  Os cuento una anécdota muy divertida, que me pasó a mí. Una vez escribí “graves” (tumbas), en lugar de “grapes” (uvas), y una chica me corrigió. Casi me muero de la risa, les estaba contando que en España nos tomamos las doce uvas en noche vieja, claro tumbas no podían ser, jjjjj
  14. Otra opción es comprar kits, en los que te viene el material ya preparado y las instrucciones. También se crean grupo en facebook, donde puedes interactuar para preguntar tus dudas y aprender de las demás.
  15. También puedes formarte reuniéndote con tus amigas, lo que llamamos hacer una crop. En estas reuniones tú te llevas el material para hacer el proyecto establecido. Normalmente una del grupo es la que dirige la reunión, las risas estarán garantizadas y baratas, bien baratas.
  16. Y por último, disfruta, disfruta y disfruta. ¿Acaso no consiste en eso la vida?

Si has llegado hasta aquí, MUCHAS gracias, te agradezco que hayas empleado tu tiempo en mi lectura. Y MIL gracias a todas las que me habéis y me seguís ayudando en mi formación.

Aquí os dejo unas fotos de los very best moments de la formación, por si llegado a este punto te queda alguna duda…

, fijo que esto te convence.

Be a warrior

Cuando vi esta foto en Fb de una luchadora, enseguida vino a mi cabeza mi amiga Begoña, y el layout salió solo. Inspirada en los trabajos de Bianca y Arantzazu Sangrador, lo vi claro, clarísimo. Le iba a hacer un layout para recordarle que estamos en la distancia, apoyando en la adversidad y que nos inspira como modelo a seguir en la vida.

Os animo a que leáis la historia de esta luchadora, diagnosticada con Esclerosis Múltiple, un ejemplo a seguir de positividad y energía. Espera ir a defender su tesis doctoral, embarazada de ocho meses, con eso os digo todo… Para que luego nos quejemos de cualquier contrariedad que nos da la vida. Desde que me lo contó, yo, antes de quejarme, pienso en ella!!!

Os dejo su historia.

Y aquí algunas fotos del trabajo. Con él me presento al reto de mayo de Gargamelscrap.

¡Soy la vieja del ganchillo!

Tengo que reconocer que me encanta este LO. Empezó como una prueba en un trozo de cartón, de los que vienen en los paquetes de sábanas (que encima son de 30×30). Se me ocurrió pegar con guesso, una “cosa” de esas, para que no resbalen los platos que había comprado en el Tiger (os juro que no me pagan por hacerle publicidad). De ahí a lo que veis… capas y capas y un sinfín de abalorios que iba encontrando por el camino.

Lo del GANCHILLO: me inspiré en un TAG que vi hace un tiempo publicado por una extranjera (no guardé el enlace 😦 ) . Al principio pensé que era una cadenita pero NO!!! era ganchillo y me acordé de mi Señorita Conchita de 5ºEGB! Me fui corriendo a buscar mi ganchillo y aquí estoy, rememorando batallas, en plan abuela…

Tengo muchas más ideas con el ganchillo en papel, que espero mostraros en los próximos meses.

Ojalá lo disfrutéis tanto como yo. Al final os dejo unas “foticos” 😉

Aquí acabaría este post, pero quien tenga ganas, puede seguir leyendo la historia de la “vieja del ganchillo”.

Hoy en día la maestra, “la Señorita Conchita”, seguramente estaría denunciada por discriminación sexista o algo así. Porque las chicas de mi generación íbamos a clase de labores y los chicos NO!!! No recuerdo qué es lo que hacían mientras, supongo que jugarían al fútbol. Yo de todas las maneras prefería labores, porque me tropiezo en una línea pintada en el suelo… así que no era capaz de chutar a un balón ni aunque me lo pusieran delante.

El caso es que en la clase de la Señorita Conchita, las chicas hacíamos labores y yo las disfrutaba mucho. Esperaba la clase con ansia, porque jugaba con ventaja, ahí me podía lucir yo y mucho, jjjj. Siempre se me ha dado muy bien coser, bordar, el ganchicho y todo tipo de labores. Eso sí, la máquina de coser,… bueno, eso os lo cuento en otro momento.

El caso es que mientras que mis compañeras sólo podían hacer una rosetita de nada, llegaba yo, toda orgullosa con un tapete del tamaño tipo rueda de carro. Os lo juro, no me costaba nada!!!, ahí dando vueltas y vueltas… y yo, feliz. Todavía hoy, que casi han pasado cuarenta años, mis amigas en las reuniones lo cuentan con mucha gracia… “nosotras una rosetita de nada y llegabas tú con un metro de tapete”.

Yo, sigo recordando a la Señorita Conchita con mucho cariño, porque entre otras cosas, creo que yo estaba un poco enchufada…

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Mi interpretación divertida del huevo de Pascua

Hola!!! Aissss que no llego!!!

Justamente esta semana sacó Arantzazu Sangrador, del Botón de Cuca, un trabajo con los vivids, y yo los tenía sin estrenar… Conocí este producto en Zumo Creativo y, siguiendo mi costumbre, seis meses más tarde, voy yo y lo pruebo…  me animé y me vine arriba con tanto color. Aunque creo, sinceramente, que no pega mucho con la seriedad de la Semana Santa, a mí me encanta y me parece muy divertido. Y no nos engañemos, me encanta el colorín!

El trabajo lo hice con una caja de cartón de unas cremas solares, un huevo del Tiger, papel de empapelar paredes y a tope de vivids.

Os dejo el vídeo y algunas fotos.

El detallito que se me fue de la manos…

En el taller de Sigtes de Pessic de Sal, Yolanda nos dio este detallito, que no sabría muy bien cómo definir, ¿”una cáscara seca”? Esperamos a que se manifieste y que defina “la cosa” jjjj.

El caso es que me encantó, y claro no la podía dejar por ahí tirada. Así que me puse a “hacerle algo”, empecé colgándolo de una cuerda, de esa idea pasé a un tag, y de ahí a un cuadrito.

En cuanto al volumen… ya de por sí el detalle es bastante voluminoso, pero además, tenía unos servilleteros de cristal esperando pasar a mejor vida, así que ahora ya… ni os cuento lo gordito que es!!! En fin, que lo mío como sabéis no es: “lo menos, es más”, desde luego, no hay más que verme, jjjj.

Me encanta la mezcla con el cristal, ¿A que ha quedado una monada?

Gracias, Yolanda, te lo guardo a buen recaudo aquí en mi casita 😉

Domingo de Ramos, con mi palmerita y mi ropa nueva

Supongo que me estoy haciendo “viejita” por eso que dicen que cuanto más mayor, más te acuerdas de tu pasado.

Este viernes paseando por Zaragoza, vi todos esos puestos de venta de palmas y no pude evitar volver a mi niñez. Casi me compro una palma grande, pero me entró la cordura. Eso sí, no pude evitar comprar esta chiquita con la intención de “hacerle algo”, así que aquí está mi interpretación, en tag negro. No podía ser otro color, ya que esta semana mis ojos se han ido a todos esos trabajos en colores oscuros que cada vez me llaman más la atención.

Por otro lado, os diréis y ésta ¿por qué habla de ropa nueva?. El caso es que en mi pueblo siempre se ha dicho: “domingo de ramos, el que no estrena se queda sin manos” , así que yo por si acaso… aquí estoy yo, con mi palmerita y mi ropa nueva, recordando mi niñez con nostalgia y alegría.

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